Las NNUU trabajan junto al Gobierno e instituciones civiles en la emergencia
(Santo Domingo, 15 de enero de 2010) Tres días después del seísmo que devastó Haití, las agencias del Sistema de las Naciones Unidas en República Dominicana continúan sus labores de asistencia humanitaria en territorio haitiano y en la zona fronteriza, con el apoyo directo del gobierno dominicano e instituciones de la sociedad civil. En una rueda de prensa convocada para ofrecer información sobre estas tareas, la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en República Dominicana, Valerie Julliand, resaltó la diligencia de las autoridades frente a las solicitudes hechas por las Naciones Unidas para desarrollar su trabajo humanitario en favor de los más de 3 millones de personas afectadas por la tragedia. “El mismo día 12, a las 7:00 de la tarde, una de las primeras acciones fue comunicarnos con las autoridades dominicanas: con la Vicepresidencia, con la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores (Cancillería) y con la Secretaría de Estado de las Fuerzas Armadas, dejando activado desde ese momento un mecanismo de asistencia”, expresó Julliand. En colaboración con el Instituto de Aviación Civil (IDAC), empezaron a movilizarse hacia la zona del desastre las primeras raciones alimenticias, así como donaciones hechas por empresarios e instituciones privadas y de la sociedad civil desde un puente aéreo establecido en el Aeropuerto del Higüero, con una flota de 23 aviones privados y comerciales, y 14 helicópteros. El miércoles en la mañana comenzó a operar en la ciudad fronteriza de Jimaní un centro de operaciones integrado por personal de todas las agencias de las NNUU en República Dominicana, desde donde se dio inicio a la coordinación de la asistencia por tierra, con la colaboración del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), el Centro Nacional de Emergencias (CNE) y las Fuerzas Armadas (FFAA). Las tareas que desarrolla el personal de las NNUU en este centro logístico de Jimaní se centran en cuatro grandes áreas: salud, nutrición, agua y saneamiento, y logística y comunicación, con el apoyo de la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS) y los Comedores Económicos, entre muchas otras instituciones públicas, “lo que garantiza una asistencia organizada en la frontera”, destacó Valerie Julliand. El grupo que trabaja en las labores de emergencia está integrado por representantes locales e internacionales del Programa de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Departamento de Seguridad de las Naciones Unidas (UNDSS), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Banco Mundial (BM) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Situación en Haití Sobre la situación en el territorio haitiano, la Coordinadora Residente del Sistema de Naciones Unidas en el país resaltó que más del 30 por ciento de la población del país ha sido afectada por el seísmo y el panorama es sombrío. El devastador terremoto que azotó a Haití ha destruido o dañado seriamente a un 50 por ciento de la capital, Puerto Príncipe, según estimaciones de la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de la ONU (OCHA). Julliand sostuvo que transcurrirán varios días hasta que las Naciones Unidas puedan tener una idea aproximada del número de muertos causados por el devastador terremoto en Haití. “La prioridad siguen siendo las tareas de detección y rescate de víctimas, tomando en cuenta que mientras más tiempo pasa menos posibilidades existen de encontrar más sobrevivientes”, dijo. Muchos gobiernos y donantes han ofrecido asistencia, y el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha puesto a disposición US$10 millones en fondos de emergencia del Fondo Central de Respuesta a Emergencias (CERF). “Estados Unidos, Canadá, México y Venezuela son parte de los países que han otorgado ayuda, pero que no pudo llegar ayer a Haití, pues en el Aeropuerto de las Américas más de 40 aviones no pudieron salir. Durante las próximas semanas y meses gran parte de las existencias llegaran a través de República Dominicana”, sostuvo Julliand. En cuanto a la situación del personal de Naciones Unidas, 150 empleados siguen desaparecidos y se calcula que al menos 100 estaban en el edificio principal que se derrumbó. 85 de estas personas pertenecen al PNUD en Haití. El Sistema de Naciones Unidas en República Dominicana agradece toda la colaboración y la solidaridad mostradas por las instituciones civiles y gubernamentales, donantes y empresas privadas, así como por todos los ciudadanos, en respuesta a la tragedia que vive Haití. Para más información: María Virgen Gómez, Oficial de comunicación PNUD / 809-604-4377
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